Jueves, 16 de Junio de 2011
Asumió un nuevo reto en su carrera, uno que le impidió empacar su buena pegada de derecha, su sutileza y su limpieza en la marca, pero que lo llevó a elevar su orden táctico, visión periférica y liderazgo a un peldaño más alto. Hoy todos hablan de él, pero no por sus goles, sino por sus recientes logros como entrenador. Su nombre es Jesús Vera y su reto actual es con el actual campeón criollo: Deportivo Táchira.
“Como jugador veía ese liderazgo que uno transmitía dentro y fuera de las canchas. Y en el ocaso de mi carrera comencé a pensar que podía transmitirlo en otra dirección. Gracias a Dios, y a su tiempo perfecto, lo asumí en el momento que era, porque si no me hubiese retirado en 2006 quizá no hubiese tenido la oportunidad de formarme como lo hice”, contó “Chuy” de su transición de futbolista a DT.
“Recién retirado llegó un gran amigo de infancia, Juan Carlos Lobo, y me dijo: ‘Chuy’, me llegó una invitación para dos personas, uno soy yo y el otro quiero que seas tú. Es para asistir al cuarto congreso internacional del Pachuca’. Acepté, y gracias a eso compartí con lo más granado del fútbol mundial”, soltó Vera.
A este congreso asistieron personajes como Xavier Azkargorta, Luis Aragonés, Jorge Valdano, Pelé, Horacio Elizondo y Francisco “Pacho” Maturana. “De esta experiencia me quedaron muchas anécdotas, y también de ahí salió la llave que me abrió la puerta a España para mi formación”, contó el ahora DT aurinegro.
“Yo como futbolista había ido en el año 92 a probar al Atlético de Madrid de Luis Aragonés. En ese entonces el gerente del equipo después de verme dijo: ‘Buena estampa la del venezolano, pero prefiero un brasileño tuerto, un argentino chueco que a un venezolano, porque ustedes son buenos es con la estaca, refiriéndose al béisbol. Y el profesor lo avaló”.
Años después, en el congreso, “Chuy” le recordó lo sucedido en el 92 a Aragonés. “Él no lo creía y se sintió incómodo. Así que sacó una tarjeta de su saco y me dijo: ‘Si la hice, la quiero resarcir. Búscame en España que yo te voy a ayudar. Y así fue”.
Vera consiguió hacer pasantías con Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Espanyol, Zaragoza y Osasuna. “Por tres años asistí en varias oportunidades a España, siempre iba y estaba dos meses en los distintos equipos. Anotaba, aprendía y adaptaba a lo que yo quería”, recordó.
Algo que aprendió en Europa
Durante su pasaje por los clubes ibéricos, el merideño moldeó su filosofía como entrenador. “Uno de los grandes problemas de nuestro fútbol son las estrategias heredadas. Yo no creo en ellas, y por eso me fui a buscar algo para adaptar a mi estilo, para mejorar”, dijo.
“En España corroboré muchas cosas, como la importancia de los trabajos específicos, del buen trato al futbolista, de que la preparación tiene que ser física y no atlética. Entendí que el martes hay que cuidar al jugador, que el miércoles hay que empezar a elevar, y el viernes ya hay que bajar las cargas”, explicó el timonel.
Sus primeras experiencias
Estudiantes de Mérida tiene un espacio importante en el corazón de Vera, y le ofreció un nuevo comienzo. “Allí nací como jugador y entrenador. Cuando volví de España planteamos un proyecto muy bonito, lástima que al final no se pudo concretar. Pero igual gané títulos simbólicos, que serán más grandes que cualquier otro que consiga”, dijo, ¿cómo cuáles?“Como llegar a la final de una Copa Venezuela con tres meses de deuda, o pelear título contra Táchira y Caracas luego de seis meses sin cobrar. Ahí dimos al traste con la lógica”, añadió el estratega.
En su segunda experiencia, con Zamora, la historia se repitió, aunque el desenlace fue mejor. “Ese equipo me permitió consolidar muchas ideas. Tiene una afición muy bonita, y siempre le tendré un cariño particular”, expresó.
Ahora en su tercera etapa en un banquillo, “Chuy” dice que quiere unir dos metas: “lograr grandes cosas, pero sin renunciar al buen fútbol”.
Un vínculo con Pueblo Nuevo
“Chuy” nació en el seno de una familia religiosa y heredó una creencia que cada año lo acerca a un “Pueblo Nuevo”. “En mi casa tenemos una costumbre que ha pasado de generación en generación. Todos los 3 de abril vamos a pagar una promesa en un lugar de Mérida que se llama Pueblo Nuevo, específicamente, en La Joya, y ahí está la imagen de San Benito. Le llevamos música, le quemamos fuegos artificiales y ayudamos a su gente”, contó el nuevo timonel del conjunto amarillo y negro.
Jesús Vera cree que la estética y el resultado no solo pueden convivir, sino que además son el camino más indicado para el crecimiento del fútbol.
“Creo que la única manera de crecer dentro del fútbol es tener paciencia y combinar lo estético con lo táctico y lo técnico. Yo sé que esa ecuación da resultados, ese es el camino adecuado”, soltó “Chuy”.
Otra de sus máximas es el buen trato a sus dirigidos. “Una cosa que decían los entrenadores de la vieja data era que había que quitarse la camiseta para poder dirigir. Para mí eso es mentira, porque el día que lo hagamos y dejemos de sentir como ellos, fracasaremos. Porque el jugador en Venezuela todavía sufre, pasa necesidades en muchos equipos, no lo valoran”, dijo.
“Yo no puedo dedicarme solamente a dictar una dirección de trabajo sin pensar en las condiciones humanas en las que están mis compañeros. No me voy a quitar jamás la camiseta de jugador, siempre voy a estar de su lado y voy a exigir que lo respeten”, finalizó el estratega.
Roalber Torres / Líder en deportes
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