Jueves, 22 de Julio de 2010
Andrés Rouga regresa a casa. No de rojo para reforzar al Caracas que lo vio nacer futbolÃsticamente, pero sà de aurinegro, siguiendo los pasos del también repatriado Jorge "El Zurdo" Rojas. Un reto totalmente distinto en su carrera, tras su productivo paso por el fútbol chipriota.
El lateral de perfil zurdo no juega en Venezuela desde la temporada 2006-2007, cuando en once partidos con el Caracas de Noel Sanvicente marcó un gol antes de partir a su periplo europeo, donde se convirtió en pieza clave para el Alki Larnaca con siete tantos en 56 encuentros entre 2007 y 2009.
Rouga ya tenÃa varias ofertas en otros equipos de Chipre, Marruecos y en segunda de Argentina tras su salida del AEL Limassol al finalizar la temporada 2009-2010 (jugó diez partidos y marcó un tanto), pero prefirió regresar a su paÃs con la ilusión de mostrar todo su talento y retomar el camino perdido con la selección nacional, rumbo a la Copa América del año próximo. ?El sueño de volver a vestir la camiseta vinotinto nunca se pierde. Está difÃcil, pero no pierdo la esperanza?, comentó el también central y recuperador.
Su llegada a Táchira aumenta el valor de una zaga que recibió la temporada pasada, incluyendo la final, 27 goles en 36 partidos (0,75 goles por partido). "Espero que la afición del Caracas no se lo tome personal. Son cosas que pasan en el fútbol, soy un profesional y daré todo en la cancha por esta camiseta. Es un gran reto para mi ir a San Cristóbal, ganarme a la afición aurinegra con un buen trabajo, sin olvidar que también motiva la Copa Libertadores y la presencia de Pinto en el banquillo".
Tres años de crecimiento
En Chipre, Andrés Rouga vivió con intensidad cada dÃa. Nueve goles en tierras micénicas en 66 partidos, aderezados con una adaptación que nada le costó, hasta el punto de adorar la comida de la isla, sobretodo el halloumi (un queso exquisito) la pytta (pan) y los frappes (un café muy particular que se sirve frÃo).
?La cultura en Chipre es muy diferente. Cada persona vive en su mundo y hay un profundo respeto por la individualidad. Mientras hagas tu parte, nadie te molesta?, recordó. ?Me llevo gratos recuerdos y el haber disfrutado de jugar al fútbol en una liga muy organizada?.
El caraqueño disfrutó la alegrÃa de rendir en la cancha con el Alki y pasó por el peor temor de un futbolista: lesionarse, cuando vistió la camiseta del AEL Limassol. ?El primer año fue espectacular en todos los aspectos. El segundo se complicó por lo descenso y en el último con el AEL me fue bien hasta que me lesioné?.
Esa lesión lo apartó de las canchas hasta el final de temporada. El receso por la Copa del Mundo lo ayudó para recuperarse y fortalecerse en la primera ocasión en la que quedó libre en su carrera. ?Estoy muy tranquilo mentalmente, decidido a aportar lo mejor de mÃ.
Pero en la distancia, nunca perdió la pista del fútbol venezolano y la selección. Vivió con intensidad, vÃa Web, el desenlace del Clausura 2010. ?Vivà algo parecido, asà que sé cómo debieron sentirse los jugadores del Caracas. Bajar al camerino perdiendo el tÃtulo y que luego alguien te avise que cambió el resultado y eres campeón es una sensación muy extraña, pero grata?.
El cambio de ambiente le permitió ver desde otra óptica la realidad del fútbol venezolano. ?Va creciendo poco a poco, pero aún hay cosas que deben mejorar. El aumento de las plazas y el mayor desarrollo para los jugadores siempre será positivo, pero la promoción masiva también es vital para que el fútbol se gane el corazón de la gente?.
21, número de suerte
Desde que vistió por primera vez la camiseta del Caracas en el 2000, Rouga siempre ha usado el 21 en su espalda donde quiera que va. ?Es super especial para mÃ. Lo llevo tatuado porque también representa todas las veces que vestà la camiseta vinotinto hasta ahora en partidos oficiales. Siempre que llego a un equipo miro la plantilla para ver quién lo usa e intentar convencerlo de que me lo ceda?. ¿Se lo dará Edgar Pérez Greco en el carrusel aurinegro?
Willmar Tarazona Faneyth / LÃder en Deportes